Catástrofes naturales en 2020: los riesgos secundarios en el centro de la atención, pero sin olvidar los riesgos primarios

Todos recordaremos 2020 como el año en el que el COVID-19 desencadenó una crisis económica y de salud mundial. Millones de personas no solo tuvieron que lidiar con la pandemia, sino también con fenómenos meteorológicos severos.

Las catástrofes naturales en 2020 causaron pérdidas económicas globales de 190 mil millones de dólares, de las cuales la industria aseguradora cubrió 81 mil millones de dólares, como presentó el Swiss Re Institute (SRI) en su reporte sigma: “Catástrofes naturales en 2020: los riesgos secundarios en el centro de la atención, pero sin olvidar los riesgos primarios”.

Los fenómenos por riesgos secundarios representaron el 71% de las pérdidas aseguradas por catástrofes naturales. En los últimos años ha habido un aumento de las pérdidas por riesgos secundarios; las mismas tendencias afectan los riesgos primarios, lo que sugiere que los escenarios futuros de pérdidas máximas tanto para la temporada de huracanes, como para múltiples eventos de riesgos secundarios podrían llegar a los 250-300 mil millones de dólares, principalmente debido al crecimiento de la población y la acumulación de valor en áreas altamente expuestas.

El aumento en la frecuencia de las catástrofes naturales es evidencia del cambio climático. Ahora más que nunca, es importante tomar medidas para cerrar la brecha de protección ante las exposiciones a riesgos primarios y secundarios. Las re/aseguradoras pueden hacer más para ayudar a las personas, negocios y sociedades a ser más resilientes.

Consulte el reporte completo en inglés aquí.