El coche autónomo: riesgos y oportunidades para la industria del rea/seguro

Drive Me: coches autónomos en pro de una movilidad sostenible

Existe una diferencia entre un coche sin conductor y uno autónomo. Los coches autónomos son parcialmente autónomos y dispondrán de funciones que podrán realizar en el lugar del conductor, pero no sustituirán al conductor por completo. Por el contrario, los coches sin conductor no necesitan que nadie los conduzca y están alrededor de una década por detrás en su desarrollo.

La seguridad es un factor clave de los coches autónomos. El aumento de la riqueza ha significado también el aumento de los coches y con ello el aumento de los accidentes en carretera hasta el punto que los accidentes de tráfico ocupan el tercer y cuarto lugar entre las causas de muerte en algunos mercados emergentes. Asimismo, está comprobado que los errores de los conductores causan entre el 90 y el 95% de los accidentes.

El fabricante de coches Volvo tiene por objetivo llegar a eliminar por completo los accidentes de tráfico en el año 2020. Es el único fabricante comprometido con dicho objetivo el cual le permitiría alcanzar los niveles de seguridad que se obtienen en los sectores de aviación y ferrocarril. Por el momento, la Compañía está alcanzando sus metas parciales para poder lograrlo en el 2020.

Por su parte, el camino hacia los coches sin conductor será largo. Entre tanto, los coches deben construirse centrados en el conductor como es el caso de los sistemas de seguridad activa que están siendo desarrollados por Volvo para reemplazar al conductor en situaciones potencialmente peligrosas. El reto consiste en gestionar lo que sucede después, es decir, devolver el control al conductor suavemente y sin errores o bien, en los casos en que el conductor no es capaz de asumir el control, sacar el coche con seguridad de la carretera. Es por ello que todos los sistemas deben diseñarse con el conductor como punto de referencia. Asimismo, dichos sistemas deben detectar las respuestas del conductor y su capacidad de controlar el coche; la tecnología debe ayudar a los conductores y colocarlos en el centro de la investigación y el desarrollo; por ello se ha invertido mucho tiempo en analizar el comportamiento de los conductores y la respuesta frente a determinadas situaciones.

Las tecnologías de seguridad implementadas actualmente en los modelos de Volvo incluyen advertencias y activaciones automáticas, por ejemplo el frenado automático si se detecta a un peatón o el frenado automático gradual si el coche se acerca demasiado al vehículo que circula delante. Es un hecho que la tecnología de frenado automático ha reducido ya el número de accidentes considerablemente. Otros ejemplos de asistencia al conductor son la visualización clara de las señales de tráfico, la detección del ángulo muerto y el control de crucero adaptable.

Los coches Volvo se fabrican para supervisar las condiciones del conductor, por ejemplo si está cansado o ha bebido demasiado alcohol. En un futuro cercano, las tecnologías implementadas por Volvo incluirán la frenada automática si se detectan otros objetos tales como animales, la frenada automática en la oscuridad, la comunicación entre vehículos, el asistente para detección del borde de la calzada y de barreras y la dirección asistida en función de la distancia. Todas estas tecnologías potencian las ventajas de los sistemas inteligentes para apoyar al conductor al tiempo que aumentan notablemente la seguridad de la conducción.

Los coches autónomos aportan también otras ventajas:

  • Los sistemas de conducción inteligente pueden contribuir a aumentar el ahorro de combustible, por ejemplo arrancando el coche delante de un semáforo.
  • La capacidad de los vehículos inteligentes de comunicarse entre sí y, eventualmente, con algún tipo de ordenador hub centralizado puede contribuir a gestionar las congestiones de tráfico de forma eficiente.
  • El flujo de tráfico puede mejorar notablemente en los embotellamientos mediante los coches de circulación autónoma dado que estos coches no necesitan los márgenes de error de los conductores convencionales
  • Su capacidad para aparcarse en espacios más reducidos que los requeridos normalmente por los conductores permiten reducir las necesidades de espacio de aparcamiento.


Los coches autónomos también pueden ampliar la experiencia de conducción individual permitiendo a los conductores  ocuparse de otros asuntos como, por ejemplo, ver las noticias o una película, conversar con la familia, trabajar o enviar y recibir mensajes. En un mundo interconectado, no es realista esperar que la gente no utilice dispositivos conectados mientras viaja; además hay que tener en cuenta que esto es un punto importante para la siguiente generación, que ya ha crecido con medios digitales.

Proyecto Drive Me

Volvo ha lanzado el mayor proyecto de coches autónomos del mundo. El proyecto se inició en 2014 con el objetivo de poner a circular 100 coches autónomos por las calles de Gotemburgo y sus alrededores en 2017. La velocidad máxima inicial será de 70 km/h, con pruebas de aparcamiento automático. La ruta de las pruebas será un circuito alrededor de una autopista de tres carriles a cada lado, que está frecuentemente congestionada y en la que no hay peatones. En una segunda etapa se incluirán intersecciones y en la tercera etapa se incluirán peatones y diseños de carreteras más complicados. Los conductores podrán conducir los vehículos manualmente hasta la autopista, donde los coches se volverán autónomos.

La tecnología empleada será relativamente sencilla, por ejemplo un radar y una cámara. Se añadirán más sistemas láser, sobre todo para escanear la superficie de la calzada; los datos de los mapas se descargarán de nubes informáticas; los coches se juntarán con otros convencionales y probablemente no se marcarán como coches autónomos, se intentará que sean completamente anónimos.
Se requerirá una autorización especial para la prueba y para el comportamiento de los conductores. Los costes de la prueba, que ascenderán a alrededor de 55 millones de euros, serán compartidos por Volvo y
el Gobierno sueco.

Los coches autónomos representan un gran cambio no sólo para el transporte individual, sino también para los sistemas de transporte en general. Ofrecen la posibilidad de reducir y hacer desaparecer la división que existe actualmente entre el transporte público y el privado. Para los aseguradores, esto se traducirá en una disminución de los «accidentes de poca monta», es decir choques leves causados por errores de conducción. Asimismo, cambiará la naturaleza de los peligros; es posible que los coches autónomos no se basen en el modelo actual de propiedad individual, sino en soluciones de propiedad compartida o de pool. Para ello se requerirá la cooperación de las autoridades públicas y de los suscriptores de riesgos. No podemos saber exactamente lo que depara el futuro, pero mientras más nos esforcemos para darle forma, más sabremos acerca de él.

Anders Eugensson, Director de Asuntos Gubernamentales y estratega clave en materia de Seguridad, Volvo Car Corporation.

Nota: Este artículo es un resumen de un informe más detallado que está disponible previa petición.

¿Qué temas despiertan tu interés? Envianos tus sugerencias a Iberia Monthly Newsletter.

Danos tu opinión/comentarios sobre la "El coche autónomo" en el formulario de abajo o compártelo en la redes sociales (arriba a la derecha). Gracias